Malos hábitos en PYMES

5 malos hábitos que corregir en tu PYME hoy mismo

Si tienes una pequeña empresa seguro que estás constantemente pensando de qué maneras puedes mejorarla: qué nuevos procesos implementar, qué nueva tecnología adoptar, cómo mejorar las capacidades de tus empleados… Y a pesar de que ese enfoque es fantástico y para nada deberías abandonarlo, solemos prestar menos atención a las cosas que hacemos en la actualidad.

Sin embargo, es muy probable que, entre las cosas que ya haces, haya mucho margen de mejora, e incluso que tu PYME tenga algunos malos hábitos que están frenando tu crecimiento, recortando tus beneficios o, en casos extremos, encaminándote hacia la bancarrota.

Hoy vamos a repasar algunos de los malos hábitos más habituales entre las PYMES para que puedas detectar si te ves reflejado/a en alguno de ellos y, por tanto, necesitas tomar acción de forma inmediata.

Malos hábitos en tu empresa
Ser consciente de los malos hábitos de tu PYME es el primer paso para mejorar.

No proteges adecuadamente tus documentos e información

Normalmente, cuando vemos en las noticias que alguna empresa se ha visto afectada por alguna brecha o problema de ciberseguridad, suele tratarse de grandes empresas y multinacionales. Por eso, las PYMES se relajan y piensan que, por su tamaño, no tienen de qué preocuparse. Esto es un grave error.

De hecho, las empresas pequeñas y medianas son muy atractivas para los cibercriminales, no solo porque tienen menos recursos para protegerse de sus ataques, sino porque, además, son mucho más vulnerables y, por tanto, ceden más fácilmente ante extorsiones.

Las cifras nos muestran que casi un 60% de los ciberataques a empresas están orientados a PYMES. Simplemente no oímos tanto estos casos porque son menos atractivos a nivel mediático.

Puede que tu PYME no cuente con un departamento informático, pero aún así existen precauciones básicas que puedes tomar para evitar robos de identidad, ataques de hackers o filtrados de datos de carácter sensible.

Estas son algunas de las acciones que puedes tomar desde ya mismo, sin importar cuál sea tu presupuesto:

  • Dedica tiempo a la formación en ciberseguridad, tanto propia como de tus empleados. Te permitirá identificar y evitar posibles estafas o ciberataques.
  • Utiliza contraseñas fuertes, sobre todo en dispositivos o programas que permiten el acceso a información empresarial. Puedes usar nuestra guía de contraseñas seguras.
  • Haz copias de seguridad regularmente, o utiliza programas en la Nube, especialmente para la contabilidad o para la gestión de tu PYME.
  • Mantén tus programas de seguridad, tus navegadores y sistemas operativos actualizados en todo momento. Trabajar en la Nube también te supondrá una ventaja en este sentido, ya que, cuando utilizas un software en la Nube, siempre trabajas con la última versión.
  • Asegúrate de que el cortafuegos de tu sistema operativo está activado, o instala uno, aunque sea gratuito. Si tus empleados trabajan desde casa o utilizan sus equipos personales en la oficina, también deberás asegurarte de que están protegidos y que no utilizan redes wi-fi públicas.
  • Asegúrate de que tus redes wi-fi están protegidas y controla el acceso físico a los ordenadores.

Retrasar la implantación de sistemas o procesos

Muchas PYMES, en sus inicios, empiezan sin ningún tipo de sistemas, softwares y/o procesos, y es posible trabajar así cuando solo tienes unos pocos empleados y clientes. Pero a medida que tu negocio vaya creciendo necesitará desarrollar sistemas y procesos.

Malas costumbres en PYMES
No esperes a crecer para implantar mejoras, úsalas como medio de crecimiento.

Implantar un ERP en tu empresa, crear guías empresariales, desarrollar operaciones y sistemas, planificar las finanzas… Son algunas de las acciones cruciales que tendrás que llevar a cabo en algún momento si el crecimiento está entre tus objetivos.

Retrasar la implantación de un software, sistema o proceso dificultará enormemente la monitorización y evaluación del crecimiento de tu PYME.

Contratar a las personas equivocadas

Un error bastante común entre empresarios de PYMES es contratar a las personas equivocadas: algunos optan por empleados inexpertos que cobran poco, mientras otros eligen a los más experimentados.

Ir a lo más barato puede parecer lo más inteligente en un inicio, pero puede ser mucho más costoso a la larga, ya que tienes que sumarle el tiempo y recursos necesario para formar a dichos empleados inexpertos. Por otro lado, los empleados con una muy larga trayectoria y experiencia pueden tener una actitud o forma de pensar difícil de cambiar y que puede no encajar con tu equipo.

Cuando hablamos de contratar empleados sin duda el consejo es que escojas calidad sobre precio. Escoge a alguien que realmente encaje con tu equipo y tu cultura empresarial. Examina a tus potenciales trabajadores con atención y no dudes en ofrecer la mayor compensación que puedas permitirte una vez estés seguro o segura de que has encontrado a la persona adecuada.

No delegar suficientemente

Un mal hábito que afecta a muchos dueños de PYMES es la tendencia a lo que se conoce como microgestión. La microgestión se da en aquellos jefes que no son capaces de delegar tareas y controlan hasta el último detalle de lo que hacen sus empleados.

Estar involucrado/a en el día a día del trabajo es importante, sobre todo cuando acabas de abrir tu negocio, pero una vez empiezas a crecer necesitar aprender a delegar eficazmente.

Delegar puede ser complicado al principio, pero no es una tarea imposible. Puedes empezar por eliminar tareas que son redundantes o por evaluar quienes de tus empleados no están añadiendo valor a tu negocio.

Malas costumbres en tu negocio
A la hora de contratar empleados elige calidad sobre precio y evalúa a fondo cada uno de los candidatos.

También es importante elegir bien a la hora de escoger en quién delegar. Es habitual caer en lo fácil y delegar en aquella persona más mayor o que lleva más tiempo en la empresa, pero no siempre tiene por qué ser la mejor opción.

Escoge a alguien con las habilidades y capacidades adecuadas y, sobre todo, que tenga motivación. Es importante que le dejes claro a esa persona cuáles son tus expectativas y qué esperas de él o ella a partir de ahora. Es buena idea que te reúnas periódicamente con esa persona para que te ponga al día y para que tú le puedas dar indicaciones sobre los resultados que esperas y buscas.

A la hora de delegar, la comunicación es clave: siempre tienes que estar disponible para dar respuestas o indicaciones.

No tomar riesgos

No esperes que tu negocio crezca y prospere si no te atreves a salir de tu zona de comfort. Basta con que observes a grandes empresas de éxito. Todas ellas tienen en común su proactividad, su visión de futuro y su capacidad de asumir riesgos. Son empresas que se han atrevido a introducir nuevos servicios, que han adoptado las últimas tecnologías del mercado y han experimentado con distintas estrategias empresariales.

Si te atrapas en el hábito de atenerte a hacer solo aquello que te hace sentir seguro/a tu negocio se va a estancar en algún punto. Así que atrévete a asumir riesgos, al fin y al cabo ya asumiste uno muy grande: emprender un negocio.

Conclusiones

Los malos hábitos como los que hemos comentado a lo largo de esta entrada pueden tener consecuencias como la pérdida de empleados o un estancamiento o bajada de tus beneficios. Tómate un tiempo para evaluar tu negocio y se honesto/a sobre estos malos hábitos que están perjudicando tu crecimiento. Una vez hayas identificado esos malos hábitos que debes dejar atrás podrás empezar a cambiar para mejor tu empresa y tu actitud.

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