Tipos de liderazgo, ¿cuál encaja contigo?

Tipos de liderazgo, ¿cuál encaja contigo?

Tipos de liderazgo, ¿cuál encaja contigo?

El éxito y el liderazgo son dos conceptos que van de la mano. Ya tengas un pequeño equipo a tu cargo, lideres un equipo deportivo o tengas cientos de personas a tu cargo en una empresa, tu estilo de liderazgo se relaciona directamente con tu éxito. Hoy te contamos acerca de los diez tipos de liderazgo más comunes.

Lo más probable es que, dependiendo del día y el momento, encajes en diferentes de ellos, y puede que incluso en varios a la vez. También es posible que no te identifiques en absoluto con algunos otros. Pero entenderlos todos y saber cómo impactan en un equipo puede ayudarte a mejorar y ser más flexible.

Así que, sin más dilación, te dejamos con los 10 tipos de liderazgo más comunes:

Líder autocrático

Es probablemente uno de los tipos de liderazgo más extremos donde el líder ejerce de manera absoluta su poder sobre los empleados o miembros del equipo. Éstos no disponen de oportunidades para hacer sugerencias, ni siquiera aun cuando sean para mejorar la empresa y su funcionamiento.

Debido a que la mayoría de personas no aprecia este tipo de trato, el liderazgo autocrático a menudo lleva a altos niveles de absentismo y rotación en el equipo. Además, puesto que las opiniones y sugerencias de los miembros del equipo son ignoradas, la empresa no puede beneficiarse de su talento y creatividad y se diluyen los beneficios del trabajo en equipo.

Este tipo de liderazgo puede tener cabida en trabajos rutinarios donde no es necesario tener muchas habilidades o experiencia. En este caso las ventajas de un control absoluto podrían superar a las desventajas, pero deberías valorar tu propio caso y evaluar si este tipo de liderazgo es el que mejor se adapta a ti y a tu equipo.

Líder burocrático

Este tipo de líder sigue el manual a rajatabla y trabaja para asegurarse que su equipo lleva a cabo los procedimientos de manera exacta. Este estilo de liderazgo es muy apropiado para trabajos que implican riesgos laborales, como por ejemplo trabajos con maquinaria, sustancias tóxicas o en alturas, y también para trabajos donde hay grandes sumas de dinero involucradas.

En otros casos, los niveles de inflexibilidad y de control ejercidos pueden desmoralizar al equipo y disminuir la capacidad de la empresa de reaccionar ante circunstancias externas.

Líder carismático

Este estilo de liderazgo comparte similitudes con el líder transformacional, ya que el líder inyecta grandes dosis de entusiasmo a su equipo, y es muy energético y motivador.

Sin embargo, el líder carismático a menudo cree más en sí mismo/a que en su equipo, lo cual puede suponer un riesgo para el proyecto en cuestión o incluso para toda la empresa, que podría colapsar si el líder decide marcharse. Esto sucede porque, a ojos del equipo, el éxito está estrechamente ligado a la presencia de su carismático líder.

Así pues, el liderazgo carismático conlleva una gran responsabilidad y necesita de compromiso a largo plazo por parte del líder.

Líder democrático o líder participativo

A pesar de que el líder democrático será quien tome la decisión final, él o ella invita a los miembros del equipo a contribuir al proceso de toma de decisión. Esto aumenta la satisfacción laboral al involucrar a los miembros del equipo en lo que sucede en la empresa, y además ayuda a que desarrollen sus habilidades y capacidades. Estos trabajadores sienten que tienen el control de su propio destino y no solamente tienen motivaciones financieras a la hora de trabajar duro.

tipos de liderazgo

El liderazgo democrático es más adecuado para equipos creativos e innovadores.

Sin embargo, la participación consume mucho tiempo y esto puede llevar a que los procesos se alarguen más que con un acercamiento más autocrático, pero normalmente también lleva a mejores resultados.

Este tipo de liderazgo puede ser más adecuado en negocios donde el trabajo en equipo es esencial y en los que la calidad es más importante que la rapidez o la productividad.

Líder laissez-faire

Esta expresión francesa podría traducirse como “dejar estar” o “dejar hacer”, y se utiliza para describir a un líder que permite a su equipo hacer su trabajo por su cuenta y a su manera. Puede ser efectivo si el líder monitoriza lo que se está consiguiendo y se lo comunica a su equipo de manera regular.

A menudo, el liderazgo laissez-faire funciona en equipos donde los trabajadores tienen mucha experiencia y/o mucho talento. Desafortunadamente, también se puede observar en equipos donde los gerentes no están ejerciendo suficiente control.

Líder orientado a las personas u orientado a las relaciones

Este tipo de liderazgo es el opuesto al liderazgo orientado a las tareas: el líder está totalmente enfocado a organizar, apoyar y ayudar al desarrollo de las personas que forman parte del equipo. Se trata de un estilo participativo que suele llevar a la colaboración creativa y a un buen ambiente de trabajo en equipo.

Sin embargo, llevado al extremo, puede llevar al fracaso a la hora de llegar a las metas de la empresa. En la práctica, la mayoría de los líderes utilizan tanto estilos de liderazgo orientados a las personas como orientados a las tareas.

Líder servicial

Este término describe a un líder al que no se le reconoce formalmente como tal. Cuando alguien, en cualquier nivel de una empresa, lidera simplemente al satisfacer las necesidades de su equipo, se suele describir como líder servicial.

Se podría decir que este tipo de liderazgo es un tipo de liderazgo democrático, puesto que todo el equipo suele estar involucrado en la toma de decisiones.

Los defensores del líder servicial apuntan que este modelo es clave en un mundo en el que los valores son cada vez más importantes, y en el que el líder servicial consigue el poder en base a sus valores e ideales. Otros creen que, en situaciones competitivas, este tipo de líderes pueden quedarse atrás respecto a personas que utilizan otro estilo de liderazgo.

Líder orientado a las tareas

Un líder muy orientado al cumplimiento de las tareas sólo se enfoca en que el trabajo se haga, y puede llegar a ser bastante autocrático. Este tipo de líder define el trabajo y roles requeridos, organiza las estructuras, planea, organiza y monitoriza.

Sin embargo, puesto que el líder orientado a las tareas no suele pensar demasiado en el bienestar de su equipo, este acercamiento puede traer consigo varios de los defectos del liderazgo autocrático, teniendo dificultadas para motivar y retener a los trabajadores.

Líder transaccional

El liderazgo transaccional comienza con la premisa de que los trabajadores acceden a obedecer totalmente a su líder cuando aceptan un trabajo. La “transacción” es que la empresa paga a los miembros del equipo a cambio de su esfuerzo y conformidad. Por lo tanto, el líder tiene el derecho de “castigar” al trabajador si su trabajo no cumple los estándares preestablecidos.

Hay poco que los miembros del equipo puedan hacer para mejorar su satisfacción laboral bajo este tipo de liderazgo. El líder podría incentivarles a aumentar aún más su productividad con recompensas (a menudo financieras). Sin embargo, el líder transaccional puede hacerlo a la inversa también, es decir, tomando medidas correctivas cuando los estándares requeridos no se cumplen.

El liderazgo transaccional no es un tipo de liderazgo per se, puesto que se enfoca a las tareas a corto plazo. Es, no obstante, muy común en muchas empresas, aunque bastante limitado en trabajos creativos o que se basan en el conocimiento del equipo.

Líder transformacional

Líder transformacional

El líder transformacional suele dedicar mucho tiempo a los medios de comunicación.

Una persona con este estilo de liderazgo es un verdadero líder que inspira a su equipo y con el que comparte una visión de futuro. Los líderes transformacionales son altamente visibles y pasan mucho tiempo comunicando. No necesariamente lideran desde el frente, y tienden a delegar responsabilidades en su equipo.

En muchas empresas se necesitan tanto líderes transformacionales como líderes transaccionales. Los líderes transaccionales se aseguran que el trabajo rutinario se realice correctamente, mientras que los líderes transformacionales buscan iniciativas que añadan nuevos valores a la empresa.


¿Qué estilo debo utilizar en mi caso?

Se suele decir que el estilo de liderazgo transformacional es altamente efectivo a la hora de gestionar un equipo, pero no hay una única manera correcta de liderar que se adecue a todo tipo de situaciones y contextos. Para escoger el liderazgo más adecuado en tu caso deberías considerar:

  • El nivel de habilidades y experiencia que tienen los miembros de tu equipo.
  • El tipo de trabajo que realiza tu equipo (si es rutinario o creativo e innovador).
  • El ambiente empresarial (si es estable o cambia radicalmente, si es conservador o aventurero).
  • El estilo que prefieras de manera natural y que más vaya contigo.

Un buen líder a menudo se moverá entre distintos estilos conforme a la gente con la que trabaje y el tipo de trabajo con el que estén lidiando. Esto se conoce como “líder situacional”.

Y tú, ¿con qué estilo te identificas? ¿Cuál crees que se adapta mejor a ti? Cuéntanoslo en los comentarios, ¡queremos saber tu opinión!

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